Los niños y las familias a las que servimos a menudo han sufrido lo inimaginable. Para quienes han perdido a un ser querido debido a circunstancias repentinas o traumáticas, el duelo se convierte en un proceso que dura toda la vida.
Ninguna condena ni sentencia judicial podrá llenar el vacío que deja su pérdida. En el Centro, lo único que podemos hacer es acompañarlos en su dolor, y una forma de hacerlo es ofreciéndoles la oportunidad de plantar un magnolio en honor a su ser querido.


Esta sencilla ceremonia ofrece un espacio para reflexionar, para llorar y para comenzar el difícil proceso de seguir adelante.
Los magnolios simbolizan la fuerza, la resiliencia y la conexión profunda. A medida que crecen, se convierten en monumentos vivientes. Dado que la mayoría de estas muertes trágicas se deben a la violencia doméstica, también se suelen incorporar cintas moradas.
Hoy, cuatro magnolios se alzan en la propiedad del Centro. Cada uno de ellos nos recuerda que, incluso tras una pérdida inimaginable, se puede encontrar esperanza.
Si usted o un ser querido está atravesando un duelo, el Centro Christi ofrece un espacio compasivo para encontrar conexión, comprensión y esperanza.