Estamos encantados de compartir uno de los espacios terapéuticos más innovadores de nuestro campus: nuestro Jardín de Música. Esta área al aire libre única está diseñada para ayudar a los niños que han experimentado un trauma combinando los efectos calmantes de la música con el poder curativo de la naturaleza.
A primera vista puede parecer una especie de parque infantil, pero esta zona ofrece a nuestros hijos mucho más. El equipo de Music Garden ha sido cuidadosamente diseñado para ayudar a los niños a procesar experiencias traumáticas de una manera atractiva y comprensiva.
Tradicional terapia forestal a menudo implica sentarse con un médico para hablar sobre las experiencias, lo que puede resultar intimidante y menos eficaz para un niño que ha enfrentado traumas repetidos. Los niños con los que trabajamos en el Centro pueden estar atrapados en una respuesta de lucha o huida y requerir una terapéutica diferente acercarse. Nuestro método entiende que estos niños pueden no tener palabras para expresar sus sentimientos, por eso les ofrecemos formas alternativas de comunicarse y sanar, abriéndoles puertas a la esperanza y la recuperación.
Considere el viaje de un niño incluso antes de nacer, en el útero, rodeado por el ritmo constante y tranquilizador de los latidos del corazón de su madre. Este ritmo repetitivo y estable es algo que pretendemos replicar en nuestro Jardín Musical. Instrumentos como nuestros djembé imitan este sonido reconfortante, brindando a los niños una sensación de seguridad durante el estrés emocional. De manera similar, nuestros gongs y palos de lluvia producen sonidos repetitivos y meditativos que ayudan a reducir la ansiedad y el estrés.
Analizamos diferentes tipos de actividades que les ayudan a expresar sus sentimientos sin tener que usar palabras. De hecho, muchas veces es posible que ni siquiera tengan palabras para hablar de lo que les ha sucedido. Miriam Janksy, directora clínica
El Music Garden también juega un papel crucial en el fomento de relaciones saludables. Trauma puede afectar significativamente la capacidad de un niño para formar y mantener relaciones saludables. A través de patrones rítmicos y juegos musicales interactivos, los niños aprenden los fundamentos del dar y recibir, formando el base para positivo relaciones. El El simple hecho de crear y responder a ritmos con otra persona puede ayudar a generar confianza y conexión.
En este acogedor espacio al aire libre, los niños trabajan con nuestros médicos capacitados y participan en juegos musicales que les permiten disfrutar de forma segura. procesar emociones complejas.
Estamos profundamente agradecidos por su apoyo para hacer realidad el Jardín de la Música. Juntos, estamos orquestando un futuro mejor para los niños a quienes servimos. Gracias por ser parte de este viaje transformador.
Para obtener más información sobre nuestros servicios de terapia, visite nuestro sitio web.